Esta muestra multimedial se compuso de tres obras desarrolladas en pintura, vídeo y fotografía, las cuales abordaban como tema la fragilidad. La obra pictórica representaba a la naturaleza, la obra en vídeo el tiempo y la obra en fotografía al ser humano.
La primera titulada “Cristales de nieve”, estaba compuesta por 16 pinturas al óleo de 120 x 120 cms., exhibidas juntas como una sola obra de gran formato,11.70 mts. de ancho por 2.70 mts. de alto.
En el contexto de la exhibición esta obra actuaba como un símbolo que representaba a la naturaleza, a través de imágenes realistas de figuras microscópicas de cristales de nieve. Maravillas de la naturaleza que ampliadas mil veces su tamaño real nos mostraban la fragilidad a través de su belleza, ésta que con el más mínimo cambio de temperatura
puede desaparecer.
La segunda obra llamada “Cuatro Estaciones”, se conformaba por cuatro vídeos digitales que grabé con mi cámara enfocada hacia el cielo durante todo un año. Estos exponían imágenes de las nubes en movimiento en las estaciones de verano, otoño, invierno y primavera. Fueron grabados con un sistema de intervalos de tiempo que al reproducirlos nos mostraban las nubes a una velocidad mayor a la normal, registros en los que podíamos apreciar sus formas y dinámicas, sus desplazamientos y diferentes gamas de luces.
Los vídeos fueron exhibidos de forma simultánea en la sala en monitores planos de cristal liquido de 40 pulgadas.
La tercera obra llevaba como nombre “Huesos de cristal”, ésta representaba al ser humano en una de las tantas realidades de nuestra frágil condición.
Retraté fotográficamente a cuatro niños que padecen una extraña y singular enfermedad llamada “Huesos de cristal” (Osteogénesis Imperfecta), caracterizada por la extrema fragilidad de sus huesos.
Registré sólo sus rostros, sin ningún afán estético para dejar que sus semblantes hablaran por sí mismos. Junto a otras fotos de cristales de nieve y nubes, estos retratos evocaban la fragilidad sin mostrar el horror, ni el dolor. Imágenes que actuaban en la percepción del espectador, buscando que él mismo, conceptual y sensiblemente, se acercara a comprender esta realidad.
Esta exhibición combinaba tres técnicas de la imagen, que interactuaban consecuentemente con lo que se quería mostrar; cada una dialogando con la otra sin importar su materialidad. En esta asociación de las obras podemos apreciar a través de más de un sentido el concepto de la muestra y las imágenes propuestas, algo que se acerca a la forma de cómo percibimos día a día nuestra realidad. |